
Ya basta de actividad cibernética. Ha llegado la hora, después de muchos meses de compartir nuestra intimidad en letras basadas en códigos binarios, de vernos de nuevo cara a cara. Nos toparemos hoy como previsto en el cafecito frente al parque, ese que a los dos nos gusta por sus panes crujientes y tazas vangoghianas. Ese que con sus enormes ventanales permite estar adentro y afuera al mismo tiempo, claxon a la vista piano al oído, y ambos interrumpidos por nuestras estereofónicas y atascadas voces.
Con toda mi sangre fría de reptil de pantano me acicalo para salir a encontrarte como en los viejos y deliciosos tiempos, a media mañana, sin que nos importe un cogote la oficina, la compu, los correos y hasta Facebook. Qué buenos eran también esos años en que no conocíamos de Junglas Faranduleras ni de Empresas de Medios Más Grandes del Mundo Mundial y sólo nos enfurecíamos con quienes habían nacido en latitudes amazónicas porque, por ese simple hecho circunstancial, tenían bíceps de acero y pechos como siliconas, pero naturales. Hoy seguramente nos reiremos de la fauna entera pensando en hipótesis que derriben cualquier congruencia y recordaremos cómo a veces, aún en pants, a media noche suplicábamos a los polis que no fueran a encerrarnos en una plaza en medio de la nada… o a corrernos por el ruido que hacíamos. Y como siempre te diré: “el spinning te está sentando bien”, aunque no se te note, aunque ni siquiera lo practiques.
Tengo que apurarme porque recuerdo que la última vez, por llegar tarde nos quedamos con la mitad de nuestras fábulas en el tintero. Y hoy sí nos urge contarnos los experimentos de la Vida Vital, esa es la que se vive por placer, la otra es la cotidiana. Y yo te contaré de las últimas lagartonas y de una que otra mamífera que me he comido en los Parques Condeseros y tú me contarás miles de historias de los conejos que andas correteando en la Selva Tropical y nos reiremos de ellos y ellas como siempre…
Los meses de espera y de contacto virtual han terminado Conejita de Indias y Cocodrilo reunidos hoy como en los viejos tiempos. Que se cuiden todos, T O D O S…
5 comentarios
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Mi estimado Ro, excelente tu nota. Si el problema de hoy en día “la ciberamistad”. Hay que apoderarnos nuevamente de ese tiempo de café y plática con los amigos, olvidando Laps, Blackberrys, y hasta la existencia del celular. El face sirve para reconectarse con gente perdida por el mundo, divertirse un rato con el juego y compartir una que otra idea. La compu para trabajar, conectarse con gente lejos de uno y jugar, pero cuando los amigos están en el mismo lugar que uno, hay que salir del cibermundo… Te dejo un gran beso y un fuerte abrazo esperando que pronto podamos vernos fuera de esta cada vez más cotidiana ciberamistad. Saludame a la conejita de indias y que Dios nos agarre confesados con ustedes juntos, jajaja
Espántame pantera… ¿Qué en verdad son el dúo dinámico? Jajaja
La ventaja de todo esto es que al ser “anti-caralibro” tenemos una amistad cara a cara y no una ciberamistad. ¿Y dicha conejita qué tal? Jajaja nada más al criticarnos sean magnánimos con la banda…
amooooor! tuve que contener las lágrimas al leer estoy y darme cuenta que, como suele sucederle a esta Coneja, nomás no llegó a la cita a la hora correcta. en cualquier caso, y ya reagendado el asunto, yo también espero con ansias el café, que me digas lo espectacular que me veo -aunque no sea para tanto- y que yo me la pase diciéndote que eres un bombón porque ¡lo eres!. ja.
tengo miles miles miles de cosas que contarte. ya quiero que sea mañanaaaaa.
beso,
[...] con un Cocodrilo es una de mis mejores experiencias. Lo busqué, lo planté, lo recuperé y me embarqué en una de [...]
Vaya, una historia de amor con dos versiones. Cute!